Tal vez sueles leer en tu cama, en la mesa, en el sofá o tienes un lugar específico para leer, solo para ti, sea como sea… te hace sentir cómodo, ¿cierto?
Es el lugar perfecto, porque puedes emocionarte, gritar, reír o llorar, pero las personas no se darán cuenta, tus brazos no se cansan y es ideal porque no hace mucho frio, pero tampoco demasiado calor.
Como lectores, hemos gastado un buen tiempo buscando ese lugar especial y aunque a veces no es muy tradicional, es donde nos sentimos cómodos… mi primer lugar para leer fue la azotea de mi casa, en serio, no era muy seguro y cuidado con mirar el sol directamente por mucho tiempo, pero era donde más cómoda me sentía, era… especial, después mi lugar de lectura era el baño (hasta para mi es raro), pero cuando Madre me descubrió y me dijo que no era nada higiénico, cambié el baño por mi cuarto, sorpresa, tampoco era buena idea porque en las tardes hacía demasiado calor y dos círculos rojos sustituían mis mejillas, razón por la cual cambié y leía en el sofá del segundo piso de casa, pero justo hay una ventana enfrente del sillón, por lo tanto mi lugar de lectura ahora sería la sala de abajo, pero es demasiado resbaloso y muy concurrido, entonces comencé a leer en la mesa, pero las sillas son incomodas para estar ahí más de dos horas… Actualmente suelo leer en la recamara de Mamá, es fresca incluso cuando el sol se está poniendo, aunque hay una ventana la luz no me incomoda y la iluminación es muy buena, es silencioso y me hace sentir cómoda, que es lo más importante.
Mientras luchaba por encontrar un lugar que se acomodara a mis necesidades de lector, mi familia realizaba viajes en carretera (para visitar a mis tías, ir a un evento especial, etc.), en los cuales, de nuestra casa hasta el destino fijado, nos tomábamos en promedio una hora para llegar, así que un día, se me ocurrió leer mientras íbamos camino a un desayuno familiar – ¡fue estupendo! – y desde entonces, el auto se ha convertido en mi lugar preferido para leer, pero eso no significa que es mi lugar habitual.
Este es el punto: no existe un lugar perfecto para leer, cambia con el paso del tiempo y nuestras necesidades, al igual que nuestros pensamientos… pero dicho lugar es tan personal como la historia que estamos leyendo y cuando alguien lo invade mientras estamos dentro nos sentimos incomodos e incluso un tanto enojados, pero no puedes decirles nada porque sería demasiado grosero.
En fin… ¿alguna vez te has tomado una fotografía en tu lugar preferido para leer? sin importar que la respuesta a la pregunta anterior sea “sí” o “no”, la próxima vez que termines de leer hazlo, no importa si tu estado de animo es triste o feliz, si estas arreglada o no, deja que la fotografía muestre exactamente eso, se tu misma en ese momento exacto, la persona que no le muestras a cualquiera, edítala (cambia el nivel de saturación, experimenta con las sombras y más) si la publicas o no, será cosa tuya, pero créeme el resultado te sorprenderá.